El Bosque Atlántico
Desde el CeIBA nuestros principales objetivos de investigación y conservación se orientan hacia el Bosque Atlántico, y más específicamente al Bosque Atlántico del Alto Paraná que es la eco-región donde nos encontramos.
El Bosque Atlántico de Brasil, Paraguay y Argentina se extiende desde una latitud tropical en los estados de Ceará y Río Grande del Norte en la costa noreste de Brasil, hasta una latitud subtropical muy estacional en el estado sureño de Río Grande del Sur en Brasil. Ocupaba originalmente unos 1.713.535 kilómetros cuadrados distribuidos desde el Océano Atlántico hacia el interior, pasando sobre la cadena montañosa costera del Brasil y llegando hasta la cuenca del Río Paraná en el este de Paraguay y la provincia de Misiones en Argentina. En una clasificación mundial basada en el análisis comparativo de datos sobre biodiversidad, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha identificado las Global 200 – las ecorregiones más destacadas que representan el espectro completo de los diversos hábitats terrestres, de agua dulce y marinos de la Tierra. El Bosque Atlántico, una de las ecorregiones incluidas en las Global 200, es en realidad un complejo de 15 ecorregiones terrestres1 que recorre la costa atlántica de Brasil, y se extiende hacia el oeste por Paraguay oriental y el noreste de Argentina. Los Bosques Atlánticos están entre los Bosques Tropicales Lluviosos más amenazados de la tierra, en los que subsiste solamente el 7% de su cobertura original, y en un paisaje altamente fragmentado. Han sido clasificados como uno de los Bosques con mayor diversidad biológica del mundo y están categorizados entre los “más calientes” Biodiversity Hotspots del planeta por Conservation International.
El Bosque Atlántico del Alto Paraná
(Bosque Atlántico Interior o Selva Paranaense)
La porción sudoeste del Bosque Atlántico constituye la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná. El área original de la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná es la más grande (471.204 km2) de las 15 ecorregiones del Complejo de Ecorregiones del Bosque Atlántico, y se extiende desde los faldeos occidentales de la Serra do Mar en Brasil hasta el este de Paraguay y la provincia de Misiones en Argentina. Toda esta área estaba cubierta originalmente por un bosque subtropical semideciduo continuo con una alta diversidad de especies vegetales que formaban diferentes comunidades de bosque. El término original se refiere al momento en que el área estaba en su mayoría cubierta por vegetación boscosa nativa prístina. Ese momento corresponde aproximadamente a fines del siglo XV y comienzos del siglo XVI, lo que coincide con el arribo de los primeros inmigrantes europeos y el comienzo de un rápido proceso de transforma
ción de los bosques en tierras para agricultura. Antes de este período, los pueblos nativos posiblemente produjeron un impacto en toda la ecorregión en un grado relativamente bajo o medio. Las comunidades vegetales individuales de la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná están caracterizadas por distintos tipos de suelos y por las especies de árboles dominantes. En el Bosque Atlántico del Alto Paraná, algunas de las comunidades típicas incluyen: la comunidad de palmito (Euterpe edulis) y palo rosa (Aspidosperma polyneuron), comunidades de bambú (cuatro especies de cañas de bambú son comunes en la ecorregión y son dominantes en algunas áreas), la comunidad del laurel (diversas especies de árboles del género Nectandra y Ocotea son comunes en estos tipos de bosques). Sin embargo, no existe un mapa de vegetación detallado para la ecorregión en su totalidad y no hay acuerdo completo sobre la nomenclatura utilizada para los diferentes tipos de comunidades.
Esta ecorregión posee los bloques boscosos remanentes más grandes dentro del Bosque Atlántico, que todavía contienen el conjunto original de grandes vertebrados, incluyendo a grandes predadores como harpías, águilas crestudas, jaguares, pumas y ocelotes, y grandes herbívoros como tapires, dos especies de venados, y dos especies de pecaríes. Aunque estos bloques representan una importante oportunidad para la conservación, también presentan el singular desafío de encontrarse a través de las fronteras de tres países con diferentes culturas y diferentes idiomas, una diversidad socioeconómica y cultural compleja, y recientes crisis económicas y sociales. Más de 25 millones de personas viven en esta ecorregión, 18,6 millones en áreas urbanas y 6,4 millones en áreas rurales. La toma de decisiones a nivel gubernamental en la ecorregión es también compleja, ya que las políticas de importancia para el Bosque Atlántico son desarrolladas e implementadas por tres gobiernos nacionales, 18 gobiernos provinciales, estaduales y departamentales, y 1.572 gobiernos municipales.
La mayor amenaza para la biodiversidad en la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná es el grado extremo de fragmentación y degradación del bosque, cuya causa próxima es la expansión de la agricultura, tanto a gran como a pequeña escala. Otras causas incluyen la ocupación de tierras por parte de campesinos sin tierra, la construcción de infraestructura (represas, caminos, etc.), la caza ilegal de especies silvestres y la explotación no sustentable del bosque nativo. A pesar del alto grado de fragmentación del bosque, aún existen buenas oportunidades para la conservación de los grandes fragmentos de bosque remanentes en la ecorregión. Protegiendo estas grandes áreas seremos capaces de conservar los procesos ecológicos que sustentan la diversidad biológica.
Extraído y modificado de:
Di Bitetti, M. S., G. Placci y L. A. Dietz. 2003. Visión de Biodiversidad de la Ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná: diseño de un paisaje para la conservación de la biodiversidad y prioridades para las acciones de conservación. World Wildlife Fund. Washington, D.C., USA. pp 154. (Descargar PDF; 7,1 MB
).
